El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional de la Ciudad de México, 11 de marzo de 2019.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo sentirse contento por la polémica de tintes históricos que se abrió con la carta que envió al rey de España, Felipe VI, y al papa Francisco en la que solicitaba perdón por los agravios contra los pueblos indígenas cometidos durante el periodo de la Conquista.

“Yo estoy muy contento de que se haya abierto esta polémica porque en el periodo neoliberal se apostó a olvidar la historia. Y yo creo que es importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos. Quiero que no se oculte el pasado, que se ventile y que si se cometieron abusos, nos disculpemos y comencemos una etapa nueva de reconciliación y hermandad. Ese es el planteamiento”, apuntó.

Sin embargo, el mandatario mexicano reiteró que el Gobierno de México, hasta donde sabe, no filtró a la prensa la misiva mediante la cual se dio a conocer su petición.

“Lo digo con mucho cuidado porque no quiero testerear a nadie, pero el Gobierno español dio a conocer un boletín diciendo que reprobaba que yo diera a conocer la carta, y resulta que yo no di a conocer la carta”, señaló el presidente durante su conferencia de prensa matutina de este 4 de abril. “No sé qué pasó ahí”, agregó.

Horas antes, durante una pequeña rueda de prensa con medios latinoamericanos, el presidente de España, Pedro Sánchez, dijo sentir una “cierta molestia” por la manera en que se dio a conocer la carta enviada por el presidente mexicano.

“En democracia y en las relaciones diplomáticas el fondo y las formas son muy importantes y que se diera a conocer una carta al rey no me parece la mejor de las formas, por lo que debo mostrar una cierta molestia por ese hecho”, dijo Sánchez.

Evade hablar sobre Maduro

Por otro lado, cuando se cuestionó a López Obrador si estaría dispuesto en otorgar asilo político al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el mexicano señaló que se apegará a lo que digan las leyes mexicanas.

“Queremos mantener la política exterior de México, que establece la Constitución. No queremos ser candil de la calle y oscuridad de la casa”, expresó el mandatario.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en Badiraguato, Sinaloa, México, 15 de febrero de 2019. / Daniel Becerril / Reuters

Ya el día anterior, la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través del canciller Marcelo Ebrard, había negado que México hubiese ofrecido asilo político al presidente venezolano. “No hemos recibido nosotros un planteamiento de asilo, la verdad, no lo conozco ese planteamiento”, dijo Ebrard.

Esto, luego de que el pasado 27 de marzo, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, comentase, durante una comparecencia en la Cámara de Representantes de su país, que había planteado a los Gobiernos de México y Noruega la posibilidad de que dieran asilo político al mandatario venezolano.

Batea hablar sobre Obama y Trump

Por otro lado, al ser preguntado sobre si compartía la crítica del expresidente Barack Obama a la política antimigrantes de Donald Trump, el mandatario mexicano decidió no meterse en el tema. “La primera, no, lo que diga mi dedito, vamos a batear aunque sea teóricamente”, dijo.

Durante la participación de Obama en el foro World Travel Tourism Council realizado en Sevilla, España, declaró que “la gente que tiene miedo encamina políticas que miran al pasado y que mandan a construir muros”.