El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció que podría haber más cambios en su gabinete en medio de una polémica tras la renuncia de dos altos funcionarios del Gobierno federal.

La semana pasada, el gabinete sufrió sus dos primeras bajas tras la renuncia de Germán Martínez al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social y Josefa González Blanco como titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), después de haber demorado un vuelo comercial.

En este sentido, el mandatario mexicano anunció el nombramiento del académico Víctor Manuel Toledo como el nuevo ministro de asuntos ambientales y reconoció que podría haber más ajustes en su equipo, tras ser cuestionado sobre la manera en que el nombramiento rompe con la equidad de género en el gabinete presidencial.

“Sí se produce un desequilibrio porque eran ocho mujeres y ocho hombres. Ya lo vamos a resolver porque a lo mejor van a haber otros cambios y ahí ya se equilibra”, dijo López Obrador.

La declaración del mandatario provocó que la prensa le preguntara si planeaba hacer más cambios ante las críticas que han recibido algunos integrantes de su equipo durante los primeros 6 meses de Gobierno.

“Somos servidores públicos. El único jefe que tenemos es el pueblo. Si no estamos a gusto sirviéndole al pueblo o no les estamos sirviendo bien, hay quienes quieren ayudar en la tarea de transformación. No somos indispensables, ni el presidente, por eso habrá revocación de mandato”, señaló Obrador.

Por ello, urgió al Congreso mexicano a aprobar la reforma legal que incluye la revocación de mandato, para que en 2021 los mexicanos puedan votar si el presidente debe permanecer en el cargo o debe ser removido.

De acuerdo con una encuesta reciente publicada por la firma De las Heras Demotecnia, los niveles de aprobación de López Obrador pasaron de 80% a 70% en los últimos tres meses. Aunque los niveles de aprobación siguen siendo altos, temas como la inseguridad y la economía son dos de los asuntos donde la llamada Cuarta Transformación sale peor evaluada a casi seis meses del inicio de la nueva administración.

En su informe sobre los primeros 100 días de mandato, López Obrador reconoció que le ha costado trabajo echar a andar el aparato burocrático para implementar cambios de fondo al interior del Gobierno.